Conoce a Deby Beard

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Deby Béard es la mujer que más impulsa la cultura del vino en México.
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Dime como te mueves y te diré cómo eres

Escrito en General, Tips por Deby

Nos desplazamos por la vida, nos vemos, escurrimos nuestros cuerpos por diferentes espacios, nos relacionamos, nos tocamos, nos saludamos, agradamos y causamos diferentes sensaciones al pasar.

La forma en que nos movemos (tanto en la oficina como en la calle o en eventos especiales) dependerá de la gracia, delicadeza y armonía en los gestos que cada uno posea. Obviamente, no en todas las personas es un don innato, tienen ese charme que nos hace girar la cabeza al verlo pasar o embobarnos con sus palabras.

A ver cómo te mueves, muéstrame

Escribo esta columna en la mesa de un bar en plena Masaryk y veo pasar a distintas personas y me siento cada vez más inspirada (mucha elegancia, pero poco estilo).

Un consejo de modelo de pasarela, que bien puede clonarse al día a día es “mantener la cabeza erguida y la mirada hacia adelante, los hombros no muy caídos.”

No le voy a pedir al CEO de una empresa que practique con un libro en la cabeza como hacen en los concursos de belleza, pero si le puede asegurar que cualquiera que lo vea llegar con esa prestancia sabrá que usted es una persona segura y confiable.

…(seguimos en la pasarela),  el resto del cuerpo va recto, sin inclinarlo ni encorvarlo.

Los brazos no deben colgar de forma desgarbada (se lee feo, lo sé, pero se ve mucho peor).

Déjese llevar, muévase al ritmo del cuerpo, sin hacer grandes gesticulaciones.

Acabo de ver desde mi improvisado escritorio de Polanco, un pésimo ejemplo de mala educacion: señores NUNCA caminen con sus manos en los bolsillos. Cuando mucho le permito que las guarde en los bolsillos de su abrigo.

En el pantalón NO.

No te arrastres… no es necesario. Una persona elegante (ejemplares femeninos y masculinos) jamás dará zancadas ni arrastrará los pies.

No se ría con este consejo, pero le recomiendo que lo lea si no quiere quedar como un “rare avis “llegando a una reunión: lo correcto es caminar evitando tanto la lentitud excesiva, como la precipitación exagerada.

 

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El ABC de la cata

Escrito en Catas, General, Tips, Vinos por Deby

Catar un vino es ni más ni menos que animarse a describir su intimidad.

Catar consiste básicamente en tomarse el tiempo necesario para pensar qué es lo que estamos bebiendo. Si se centra toda la atención en el vino mirándolo, oliéndolo y probándolo se tendrá la posibilidad de experimentar todos sus matices.

La forma más lógica de abordar un vino es:

1. A través de la vista
2. A través del olfato
3. A través del gusto

Lo más difícil de apreciar un vino consiste en describir verbalmente con detalle y precisión las sensaciones percibidas en la degustación. A este objetivo se arriba mediante un mecanismo que requiere, en primera instancia, educar los sentidos, memorizar las sensaciones percibidas y, finalmente, un vocabulario que permita traducir esas impresiones en valores probables. Y ante esto, cabe decir que la cata de vinos es una operación sumamente subjetiva y que genéticamente está comprobado que no hay dos personas que perciban de manera idéntica. Si a eso le sumamos las preferencias individuales seguramente encontrará descripciones que no comparta.
 
¿Cómo explicar a una persona que nunca ha probado una naranja, qué sabor tiene, qué sensación produce en la boca, a qué huele? Por eso la cata es todo un ejercicio personal.

Simple ejercicio: Piense cuáles son los vinos que más te gustan e intente expresar el por qué de tu preferencia ¿Es dulce o seco? ¿Le da sensación de suavidad en la boca o aspereza? Compare estas sensaciones con productos que puedas reconocer e identificar y descríbalas con tu propio lenguaje.

Enumeremos rápidamente los pasos…

1. Préstele atención

Concéntrese en la copa que tiene delante suyo. Con su lenguaje de colores, aromas y sabores el vino trata de comunicarse con usted.

2. El color se mira de arriba para abajo

No explore el color mirando el vino a contraluz. Incline la copa sobre una superficie blanca y obsérvelo desde arriba. El vino toma la forma de una lengua. El color se aprecia mejor en su punta más delgada.

3. La mitad del disfrute son los aromas

Gire el vino en la copa para que suelte sus volátiles efluvios aromáticos. Luego respírelos con olfateos cortos, no aspiraciones profundas. Tomar un vino sin respirarlo antes es un desperdicio.

4. El vino es placer no acertijo de aromas

El vino huele al terreno donde se origino, a las uvas que le dieron origen, los hálitos de la fermentación, la madera donde maduró y las sabidurías aromáticas de la edad si fue añejado. Disfrute lo más profundo esas fragancias por las fragancias mismas, sin llevarle el apunte a los snobs que tratan de explicarle olor a qué otras cosas tiene el vino.

5. Deje al vino en la boca

 No se trague el vino apenas lo beba. Ponga un sorbo en su boca y paseelo por el paladar para que se involucren con las papilas gustativas.

6. Recuérdelo

Una vez que lo haya tragado, cierre los ojos y trate de detectar como es “la despedida” de su boca de este vino.

Tip:

Si va a realizar una cata de varios vinos, debería empezar por los blancos, continuar por los rosados y finalmente los tintos; y dentro de un mismo grupo, primero los secos y luego los dulces; los más ligeros antes que los más estructurados.

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Los rituales y la mesa

Escrito en Catas, General, Tips, Vinos por Deby

El vino tiene sus tiempos, sus modos y sus rituales…

Existe una manera formal o tradicional de servirlo en la mesa que es la siguiente:

1. El que escoge el vino o el dueño  de casa tiene que ser el encargado de probar el vino para ver si tiene este  algún defecto (los más comunes son vinos oxidados o con sabor a corcho)

2. Una vez aprobada la botella que  se va a servir durante la velada, el servicio de la misma debe comenzar  primeramente con las damas y en lo posible en el sentido horario ( agujas  del reloj) comenzando por el lado derecho del dueño de casa o que eligió  el vino en la carta de vinos.

3. Por último, siguiendo el sentido  horario y tomando la derecha del dueño de casa se le sirve a los hombres.

Una  vez descorchado observar el corcho en la parte que estuvo en contacto con el vino, ya que ésta es también una buena manera de percibir  que el vino tuvo una guarda exitosa o que ha crecido en botella.

Uno de los rituales más simbólicos es el del descorche:

1. Coloque la botella sobre una mesa y retire el extremo superior de la cápsula que recubre el corcho. Esta operación puede hacerse con un corta cápsulas, aunque la manera correcta de hacerlo es con la cuchilla que viene incorporada dentro de los sacacorchos llamados  que permiten hacer el corte por debajo del segundo gollete ( o como lo hace mi amigo Luis Galvez, propietario del afamado restaurante Les Moustaches, quien simplemente retira la cápsula con las manos hacia arriba).

2. Introduzca la punta del tirabuzón en el centro del corcho y comience a girar el sacacorchos (es el sacacorchos el que debe girar y no la botella).

3. Retirar lentamente el corcho y cuando a éste le falte muy poco para salir haga unos movimientos circulares, para permitir la entrada de aire y que el corcho salga haciendo el menor ruido posible.

Y hagamos una parada en un elemento importantísimo del vino: el corcho.

El corcho desempeña un papel esencial en su relación con el vino. Este pequeño trozo de alcornoque es algo más que un simple tapón, no sólo sirve para mantener en su interior el preciado líquido, sino que nos muestra las características del vino y nos dice a qué tipo de conservación se ha sometido.

Si el corcho huele a vino se prevé una buena degustación, se aprecia un cuidado reposo y una correcta oxigenación.

En cambio, si el corcho está muy seco no es un buen presagio, implica que la botella se guardó en posición vertical, en un ambiente de baja humedad relativa y denota que el vino, probablemente, se haya oxigenado más de lo adecuado.

Si el corcho es muy largo nos indica que es un vino que ha sido preparado para un largo reposo, lo que nos enseña que nos encontramos ante un buen vino. Sin embargo, si tiene menos de 35 milímetros de longitud no es bueno para la crianza, o por lo menos para una crianza de más de 5 años.

Cuando la botella ha sido guardada en un ambiente con excesiva humedad, aparece moho en el corcho, para proceder a su consumo, debemos limpiar cuidadosamente la boca de la botella, degustarlo y después tomar la decisión.

El corcho oscuro puede ser sinónimo de calidad, y si además de ser de tonalidad oscura es feo y duro, denota un vino añejo que puede ser usublime o decrépito. Antes de proceder a su servicio, se recomienda su cata.

Sin embargo, si el corcho es limpio, claro y de fácil destape, nos indica que estamos en presencia de un vino recién embotellado. No debemos olvidar que algunos vinos, como la mayoría de los blancos, rosados y espumantes, merecen disfrutarse en su juventud.

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Presentación de mi libro De Etiqueta

Escrito en Amigos, Eventos, General, Libros, Tips por Deby

Entre lluvia, familia y muchos amigos, el pasado sábado 28 de agosto presenté en la librería Porrúa, en la sucursal Bosque de Duraznos, la segunda edición de mi libro De Etiqueta.

El evento contó con la presencia de varios invitados, entre ellos líderes de opinión, el embajador de Rusia, Valery I. Morózov, y el excelentísimo embajador de Portugal, Francisco Falcao M.

Después de la presentación realizamos un vino de honor y todos se deleitaron con los exquisitos vinos de Graffigna, de Casa Pedro Domecq; Visión, de Cono Sur, y Château Fonchereau.

Fue un gran orgullo ver la gran acogida mi publicación, del cual se vendieron ese mismo día varios ejemplares y tuve el honor de dedicar varios de ellos entre felicitaciones, sonrisas y abrazos.

Sobre De Etiqueta

De Etiqueta es un libro que le dará infinidad de consejos que le ayudarán a desenvolverse en su diario vivir y ante una situación determinada.

Planear una fiesta, una reunión, qué hacer, qué decir, cómo comportarse, hasta qué ponerse y qué evitar son algunas de las interrogantes que por lo general surgen cuando se va asistir o se planea un evento, sea formal o no.

Muchos factores pueden intervenir en el éxito o en el fracaso de nuestros planes y muchos tienen que ver con las normas de etiqueta.

Con tal motivo, Deby Béard decidió escribir su primer libro, con el cual pretende dar algunas sugerencias, consejos, tips y advertencias para comportarse de manera exitosa en el plano profesional, familiar y social, y así salir airosos en diferentes situaciones.

Pero, ¿qué es la etiqueta?

Etiqueta no es formalidad, no se ponga nervioso ni piense en imposibles o en una cena con los reyes de Inglaterra. Por el contrario, este término se refiere a guardar las formas para moverse mejor en diferentes ambientes, es la oportunidad que todos tenemos de ofrecer un toque de cortesía que siempre mejora nuestra propia imagen frente a los demás y eleva la autoestima de quienes nos rodean.

Los buenos modales reflejan simplemente la necesidad de una estética en las relaciones que mantenemos como seres humanos.

Más allá del gracias y el por favor, uno puede aprender de manera muy simple ciertas normas para salir exitoso de momentos incómodos, de situaciones diferentes e incluso en el día a día.

Los buenos modales responden a la visión de cómo encarar la convivencia social. Por ejemplo, entre gente que no se conoce, la etiqueta permite comenzar una relación en un territorio más amable; cuando se piensa en el otro se deja una sensación de satisfacción y respeto, y cuando alguien se siente respetado hay armonía. Es toda una cadena de actos correctos que llevan a un final feliz.

En De Etiqueta usted podrá además saber cómo servir un vino, cómo agarrar una copa, cómo sostener los cubiertos, cómo servir la comida, cómo ser un buen anfitrión, cómo ser un invitado de 10, en fin, cómo desenvolverse en diferentes situaciones. Todos estos son ejemplos cotidianos que pueden enaltecernos como una persona educada o degradar a alguien con pocos conocimientos en la materia.

Estudie las páginas de De Etiqueta, tome nota y ponga en práctica lo que en ellas se explica. Deby Béard compartir con este mundo de costumbres y buenos modales que lo harán estar y verse bien en el ámbito social.

Los aciertos de Hans Backhoff

Escrito en Catas, Curiosidades, España, General, Tips, Vinos por Deby

Durante el mes de mayo, Monte Xanic liberó la nueva cosecha de su vino Monte Xanic Merlot 2005.

La cosecha 2005 se caracterizó por un año de abudantes lluvias en el valle, lo cual favoreció a sus viñedos; gracias a la madre naturaleza y a la tecnología en la que han invertido en campo y planta durante los últimos años, la cosecha 2005 ha dado frutos sin precedente.

Su Monte Xanic Merlot 2005, de gran frutalidad, excelente cuerpo y alta complejidad, es sin duda uno de los mejores Merlot que ha producido la bodega.

Notas de cata al momento de liberación:

Color rojo profundo, brillante con reflejos teja, nariz potente con notas de fruta roja madura. Los aromas de la barrica complementan agradablemente las características frutales del vino con recuerdos de cacao y canela. En boca muestra una gran estructura marcada por una larga sensación aterciopelada y un final sedoso.

Se recomienda su decantación u oxigenación previa.

Acapulco festeja con paellas

Escrito en España, Eventos, Hoteles, Tips, Vinos por Deby

En este bello y clásico puerto mexicano se llevó a cabo este pasado fin de semana en el hotel Elcano, el Festival de las Paellas, en el que se podieron degustar 20 diferentes tipos de ese platillo, entre las que destacaron la tradicional valenciana, la vegetariana, la negra, la de mariscos, con carne de conejo y la estilo árabe.

Debido a la cantidad que se prepararon, las paellas fueron preparadas a la orilla de la playa por equipos españoles, franceses y locales, entre otras nacionalidades, que representaron a distintas organizaciones turísticas y civiles de la localidad.

Este evento reunió, como cada año, a un grupo selecto de fanáticos paelleros que deleitaron su paladar con este clásico platillo español hecho a base de arroz y deliciosos ingredientes de la más alta calidad.

Entre los invitados especiales a este evento estuvieron el actor Andrés García, los conductores Laura Bozo, Juan José Origel y Adriana Riveramelo, entre otras personalidades.

Pedro Haces , el gerente del Elcano, encantador, como siempre, y magnifico anfitrión quien nos atendió de forma constante y dulce, y Lucy Guillén, quien maneja las relaciones públicas del hotel, estuvieron al pendiente de que todos estuviésemos felices y bien comidos.

Por la noche comí los mejores chilaquiles de mi vida y disfruté de la música, del ambiente ( caluroso…) y los vinos con Raquel Bessudo, Pepillo Origel , Marcela Vergara y el matrimonio Olvera.

Durante el festival, los asistentes disfrutaron de una selección de vinos exclusivamente hecha por el hotel, acompañados de la música tradicional mexicana, interpretada por Carolina Córdova, así como de la estudiantina española Los Querubines.

Vinos para mujeres

Escrito en Catas, General, Maridajes, Tips, Vinos por Deby

Si va a salir con amigas, aprenda qué pedir y por qué

Vino es una palabra masculina pero muchos especialistas prefieren hablar de los vinos como si fueran mujeres. Los vinos producen sensaciones con ‘tintes’ femeninos, como frutas, flores, especias, árboles, y hasta pastelería.

Los vinos son femeninos cuando son suaves, gráciles, frescos, muy aromáticos, de ataque suave a la boca pero muy persistentes en el tiempo (cualquier similitud con el amor no es coincidencia).

Los vinos que nosotras preferimos son altamente sensoriales: buen color, buena aroma y mejor sabor. Un vino es femenino cuando lleva en su ADN cepas de Chardonnay, Sauvignon Blanc, Semillón, Chenin Blanc, Riesling, Viognier y Malvasia.

Así como nosotras nos prestamos mucha atención, a los vinos también hay que cuidarlos como una flor exótica y no exponerlos a la luz ni a los cambios bruscos de temperatura.

Y claro, el sexo de los vinos es un excelente tema de conversación, ¿cierto? Haga la prueba y la próxima vez que pida un vino, preguntarle a sus compañeros de mesa que le digan de qué sexo creen que es ese vino. Verá como inicia un excelente debate donde la última palabra la tendrá la subjetividad.

Hay vinos perfectos para el paladar de la mujer, que además son una excelente combinación de ‘precio-calidad’ (¿sabía que 80% de las decisiones de compra de vino las toman las mujeres?)

1) Château Domecq Blanco. Un vino hecho a partir de uvas Chardonay y Sauvignon Blanc, y que durmió en barricas de roble blanco americano. Sus reflejos dorados y brillantes resaltan su color amarillo claro. Su aroma equilibrado entre frutas (duraznos en almíbar, plátano, coco y vainilla), maderas y tostados y con un sabor agradable y complejo que brinda un agradable final. Es un vino ideal para acompañar pescados, mariscos, pollo a la parrilla y sushi. Todo light, perfecto para salidas con amigas a dieta.

2) Diamante Semidulce. Español (riojano para ser exactas) es un vino con una buena carga de dulzura y untuosidad en la boca, las que acompañan con coherencia la expresión de su potencia aromática. Dicho en mexicano: huele bien y sabe mejor. Es un vino semidulce natural, con filigrana de sensaciones olfato-gustativas procedente de exquisitas uvas que contienen, la Viura y Malvasia. Con notas florales y frutales muy frescas y agradables. En boca es una sensación nueva y distinta, es como un racimo de uvas jugoso y sabroso. Equilibrado, con un dejo fresco en el paladar y una armonía de acidez y frutas. Su lagrimeo (la velocidad en que se escurren las gotas en la copa) es lento, casi femenino. Es perfecto como aperitivo –se debe tomar bien frío, a 10 grados-, aunque también es un buen para carnes blancas asadas, como pollo o pavo, langosta, cangrejo, centolla, paellas, risottos y quesos de pasta semiblanda.

El vino y los sentidos

Escrito en Catas, General, Tips, Vinos por Deby

Al ser una sustancia de la naturaleza, el vino tiene que ser percibido por los sentidos.

Una cata es simplemente un ejercicio de educación del gusto que estimula su consumo y potencia el disfrute.

Cuando se trata de degustar un vino basta con despertar los sentidos y prestar atención. Todos los sentidos: el tacto, distinguiendo las sensaciones de temperatura, textura y astringencia, o las burbujas de un champán; el oído, atendiendo al canto del tapón al descorchar, o al caer del vino dentro de la copa. Pero los 3 sentidos más importantes en el ejercicio de la cata son la vista, el olfato y el gusto.

La vista es con frecuencia el primer sentido involucrado en una cata ya que nos brinda dos informaciones básicas: limpidez o transparencia, y color.

Los olores nos evocan recuerdos inconscientes que se transforman en percepciones, por eso (para mí) el olfato es quizás el sentido más importante en una degustación, no sólo por la información que aporta, sino porque interviene complementariamente al gusto.

Los aromas son procesados por nuestro cerebro, algunos de ellos son subjetivos y las percepciones dependen de la información previa que tengamos.

Se ha detectado cerca de 500 compuestos aromáticos en el vino que se pueden ordenar en tres grupos:  los primarios, que provienen de la uva y que son los más frescos y afrutados; los secundarios, generados durante el proceso de fermentación, más complejos que los anteriores, y los terciarios, los más misteriosos, elegantes y complejos que se los debemos a los cambios físicos y químicos que experimenta el vino durante el período de crianza en barrica y en botella.

A su vez estos aromas pueden subdividir en: animales (ámbar, caza…); floral (rosas, violetas…), vegetal (heno, tierra húmeda…); frutal (manzana, fresa, guinda, frambuesa, ciruelas…); balsámica (vainilla, resina, eucalipto, pino…); de madera (barrica nueva o vieja, cedro…); especiada (pimienta, regaliz, anís…); empireumática (tabaco, caramelo, cacao, torrefacto…); etérea (levadura, laca de uñas…) y química (alcohol, azufre, yodo…).

Todo un mundo por descubrir, así que si están intesesados en aprender este arte, es tiempo de ejercitar sus sentidos.

Cómo conservar un vino

Escrito en General, Tips, Vinos por Deby

Sabemos que un buen vino es placer. Un placer que tiene dos dimensiones: la dimensión sensorial (vinculada al placer de la degustación del vino), percibiendo cada uno de sus sutiles matices, desnudando en cada sorbo la complejidad que nos brinda y descubriendo como se potencian mutuamente la buena comida y el buen vino.  La otra es la dimensión que desinhibe, esa que gracias al alcohol poco a poco nos relaja, disminuyendo tensiones y transformando cualquier momento en más cálido y sincero. 

Pero, estos disfrutes de cuerpo y alma, son atacados permanentemente por el tiempo. La velocidad del día, la activa e imparable vida laboral, trajeron consigo la comida rápida y los almuerzos de escasos 15 minutos, la mayoría de las veces en la propia oficina.

¿Dígame si en este escenario queda espacio para el vino?

Y aquí está el problema: para disfrutar del vino a diario uno tiene que a veces deshechar media botella de esa excelente bebida. Ante esta pecaminosa posibilidad, terminamos por relegar el antojo de una buena etiqueta.

Pero, por si no lo sabía, hay maneras de conservar una botella de vino por algunos días y disfrutar periódicamente de un par de copas.

El vino se mantiene (e incluso madura y mejora), mientras duerme en la botella, sin contacto con el oxígeno.

El problema surge cuando se abre la botella:  el vino en contacto con el aire, comienza un proceso químico de oxidación, que destruirá las características del vino hasta (literalmente) convertirlo en  vinagre. Aunque duela, la verdad es que la vida de un vino abierto es efímera.

Una buena noticia: el  proceso de oxidación del vino no es tan rápido como muchas veces hemos temido y el vino puede resistir hasta 4 días, si se toman algunas precauciones.

Una buena y antigua manera de conservarlo es simplemente cerrar nuevamente la botella con el corcho y refrigerarlo (la temperatura alta acelerará el proceso de oxidación), pero esto resulta sólo si la cantidad de vino restante es al menos la mitad de la botella. 

Refrigerado, un vino (tanto blanco como tinto) joven puede durar de 2 a 3 días y de 4 a 5 días si es de más cuerpo y aroma. Sin duda perderán frescura y fuerza, pero aún serán agradables al paladar.

Si tiene certeza que tomará sólo la mitad de la botella, coloque la cantidad que beberá a un decantador; y cierre inmediatamente la botella con el vino restante. Con este tip puede durarle refrigerado hasta una semana.

A la hora de tomar el vino restante, sáquelo del refrigerador al menos 3 horas antes de beberlo, para evitar someterlo a un cambio brusco de temperatura.

De lo contrario, le aseguro, el vino tinto frío helado es totalmente inexpresivo.

Una técnica más científica, fácil y poco costosa, es el uso de la bomba de vacío conocida como vacuvin. Es ni más ni menos que utensilio similar a un sacacorchos que extrae -por presión- el aire existente en la botella, colocando un corcho de goma casi en forma hermética. Con esta técnica, el vino se mantendrá casi una semana en muy buen estado.

Use el método que use, lo ideal es que cuando abra una botella de vino, planee terminarla en los próximos 2 días. En secreto, el vino irá perdiendo paulatinamente sus cualidades.

Ponga vino a su vida

Escrito en Catas, Gadgets, General, Tips, Vinos por Deby

El vino es un placer hedonista.
El hedonismo es felicidad, por lo que los vinos son la fuente de la alegría.

El hedonismo, del griego hedone=placer, es la doctrina donde el bien es el placer y el mal es el dolor. El placer es la felicidad humana, y para mi el placer es el vino, consecuentemente, el vino es la felicidad.

Quien no conozca el vino no entenderá nunca lo que estoy diciendo. Pero si cuando alguien abre una botella, empieza a pensar en todo el trabajo que encierra la consecución de ese liquido fantástico, la sabiduría de su creador, el aporte del terruño, la calidad de la uva utilizada y el amor para su fructificación, disfrutará sin limites de una bebida extraordinaria.

Desde tiempos inmemorables ha sido un protagonista infaltable en las mesas y reuniones. De hecho el ritual del brindis es milenario  y dicen que nació en la Grecia antigua.

Hoy sigue siendo un simbolo de festejo el mero acto de descorchar una botella y compartirlo con otras personas.

El vino encierra algo muy difícil de describir, pero desde el momento en el que se escoge en la tiendas ( o en la carta de vinos de un restaurante) hasta el momento de degustarlo es algo verdaderamente cautivante. Basta con observar como hasta los que no toman vino hacen silencio en el momento del descorche o cuando se lo prueba para ver si es este apto para consumo… como esperando el veredicto para continuar con lo que estaban haciendo.

Además de la ‘filosofía’ detrás de cada acto existe una formalidad un ‘asi se hace’.

¿Sabe cuáles son los formalismos, el protocolo del vino?

1. El que escoge el vino o el dueño de casa tiene que ser el encargado de probarlo para ver si tiene este algún defecto.

2. Una vez aprobada la botella que se va a servir durante la velada, el servicio de la misma debe comenzar con las damas y en lo posible en el sentido horario ( agujas del reloj) comenzando por el lado derecho del dueño de casa o que eligió el vino.

3. Por ultimo siguiendo el sentido horario y tomando la derecha del dueño de casa se le sirve a los hombres.

4. Una vez descorchado el vino, oler y observar el corcho en la parte que estuvo en contacto con el vino, ya que esta es también una buena manera de percibir que el vino tuvo una guarda exitosa o que a crecido en botella.

5.- Para servir el vino en la copa, inclinar la cabeza permitiendo que la nariz se acerque al borde de la copa y así poder conocer los aromas.

6- Utilizar un fondo blanco (puede ser el mantel o una pared) de modo que este sea él ultimo y luego venga la copa con la luz enfocada a esta, para poder observar el color del vino (esto se realiza sobretodo con los tintos, donde dependerá la intensidad de los colores para saber si es un vino joven o añejo).

El vino no es sólo un producto: es un concepto que ha evolucionado a marchas forzadas desde que el vino/alimento perdió la batalla frente al vino/cultura y al vino/placer.

Una batalla que recién empieza.

Mis recomendaciones del mes:

Reserva Magna: Es un gran ‘coupage’ (combinación armónica de vinos) obtenido de la selección de uvas finas Cabernet Sauvignon, Merlot y Syrah, que fue añejado en barricas de roble francés

Por 18 meses y envejecido en botella durante un año antes de venderse.

Es un vino de cosecha limitada y botellas numeradas.

A la vista es de un rojo intenso, alegre, brillante. Sus aromas denotan potencia, ligeras notas dulces, armonía de taninos, acidez y madera. Una vez en boca es un vino de larga estancia, donde destacan las notas del roble francés combinadas con las notas de frutas secas.

Château Domecq Tinto Cosecha 2002: Es un “assamblage” de uvas Cabernet Sauvignon y Nebbiolo.

Sus aromas recuerdan a frutas rojas, con suaves toques a chocolate, café, vainilla y madera fina. De color rojo teja, limpio y brillante, este vino se añeja en barricas de roble francés por 18 meses y se envejece en botella por 2 años.

Su bouquet tiene características clásicas de un vino maduro bien logrado, que en el paladar se disfruta de su buen cuerpo, armónico y persistente.