La seducción de las uvas
Escrito en Catas, Champagne, España, Francia, General, Rioja, Vinos por DebyLos rituales previos del vino: los juegos del líquido en la copa, la búsqueda de secretos en su color y en su aroma y la concentración para sacarle verdades a su jugo, no hacen más que poner los sentidos en su punto más intenso y perceptivo.
Esto sí que es afrodisíaco, mucho más que un ostentoso plato de ostras.
Las analogías entre erotismo y vinos son infinitas. El vino siempre ha estado vinculado con la sangre, con la juventud, con la vida y simboliza la embriaguez sagrada que permite al hombre participar de la vida de los dioses.
El vino (rojo, sobre todo) es la representación de la pasión, del bacanal, del amor.
El champagne también es un gran afrodisíaco, porque a todo lo anterior suma la magia de las burbujas. Casanova, el gran seductor, servía champagne a sus conquistas para atraparlas más fácilmente entre sus redes.
Con más pragmatismo que ciencia, Casanova sabía de las propiedades sobre ciertos centros neurálgicos del espumante.
La mente es el mejor afrodisíaco, pero actúa con mayor frescura si es cubierta por una buena capa de un buen tempranillo o unas suaves burbujas
Perrier-Jouët
Esta casa produce el champagne más caro del mundo y que sea degustado por los grandes amantes de esta burbujeante bebida, no es fruto del azar. Es el resultado de casi dos siglos de refinamiento y emociones. Herencia de una casa nacida en 1811 gracias a la pasión de Adèle Jouët y Pierre-Nicolas Perrier.
El Perrier-Jouët Cuvée Belle Époque 2000 es el champán más extraordinario de Perrier-Jouët y una de las cuvées de prestigio más famosas del mundo y fue lanzado en 1969.
Perrier-Jouët Belle Époque es un equilibrado ensamblaje de las cosechas más prestigiosas del terruño del champagne: chardonnays de la Côte des Blancs, particularmente de Cramant, que le aportan su gran elegancia, con un pequeño porcentaje de pinot noir, responsable de sus notas frutales.
Con dos siglos de historia, los champagnes de Perrier-Jouët se distinguen por una importante proporción de chardonnay, procedente de las mejores laderas de la Côte des Blancs; champagnes de excepción, sutiles, seductores y con clase, madurados en galerías abovedadas, directamente cavadas en la caliza, en tres niveles y con un total de casi diez kilómetros y a 15 m. de profundidad.
La historia de la Casa Perrier-Jouët está íntimamente vinculada con el Art Nouveau de la Belle Époque, testigo de lo cual es un frasco esmaltado con anémonas en arabescos, imaginado por el maestro vidriero Émile Gallé en 1902, a petición de la Casa y que unos decenios más tarde se convirtió en el emblema de la Casa, con el lanzamiento de la prestigiosa Cuvée Belle Époque.
En 1990, esta bodega inauguró una mansión maravillosamente decorada por los artistas más prestigiosos del Art Nouveau (Majorelle, Gallé, Daum, Guimard, Lalique o Rodin), donde acoge a sus huéspedes con gran hospitalidad. La mansión cobija la primera colección privada de mobiliario y de objetos de arte de la Belle Époque.
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