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Deby Béard es la mujer que más impulsa la cultura del vino en México.
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Más sabores de Alsacia

Escrito en Alsace, Catas, Francia, General, Personalidades, Vinos por Deby

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Todavía tengo mucho que contarles de los vinos de Alsacia. En mi recorrido faltan algunas por comentarles y hoy les traigo dos más.

La primera es Hugel & Fils, que, además de su producción, representa una herencia donde el conocimiento y la filosofía se trasmiten desde 1639 de padre a hijo con el amor y la pasión de elaborar vino.

La bodega subterránea de Hugel se encuentra dentro de la ciudad amurallada de Riquewhir, poblado medieval que conserva su esencia y estilo, con sus casas tradicionales y pintorescas calles.

Cuenta con 25 hectáreas de viñedo, con un 50% de Grand Cru plantados únicamente con variedades nobles de uva (40% Gewurztraminer, 40% Riesling, 15% Pinot Gris, 15% Pinot Noir), con vides de edad (hasta 70 años) y una cuidada viticultura enfocada en bajos rendimientos para asegurar la calidad, su ideología parte del principio: “el vino está ya en la uva”.

Sus gamas: Jubilée (proveniente de los mejores viñedos), Vendages Tardives y Sélection des Grains Nobles se producen únicamente en años buenos o excepcionales, sólo de los viñedos Grand Cru de la propiedad Hugel en Riquewhir.

Los vinos maduran en botella antes de enviarse al mercado, desde 6 meses y hasta 6 años, dependiendo del potencial de envejecimiento. La familia Hugel fue pionera en el renacimiento de Alsace Vendage Tardives y Sélection de Grains Nobles y diseñó la estricta ley que ahora gobierna la producción de estos cotizados vinos. Esta bodega ha realizado un importante trabajo de investigación sobre maridajes de vinos de Alsacia con la comida asiática que se acompañan de maravilla.

La otra es Mader, ubicada sobre una superficie de 9 hectáreas, de las cuales 0.8 son de Grand Cru Rosacker y 0.5 hectáreas de Grand Cru Schlossberg, y cuyo dominio familiar está muy dividido; se extiende en cuatro comunas: Hunawihr, Ribeauvillé, Riquewihr y Kientzheim.

Jean Luc y Anne Madrer trabajan el viñedo desde 1981, así como la elaboración y comercialización de vinos durante una generación. Su hijo Jérôme se unió a ellos en 2005, después de sus estudios enológicos.

Los terrenos calcáreos, marnocalcáreos y arenosos se expresan a través de diferentes cepas alsacianas que confieren vinos de carácter de mucha guarda. Convencidos de que el vino  tiene origen en la vid y sobre un terruño, Jean-Luc y Jérôme han convertido el dominio en una cultura orgánica desde hace poco tiempo. Ningún producto químico ha sido utilizado en sus tierras. El manejo de enfermedades y plagas está asegurado por productos naturales y de soluciones homeopáticas.

Las vendimias son, desde luego manuales, y el prensado se efectúa en uva entera, no pisada, en prensa neumática.

Las fermentaciones en cubas de acero inoxidable arrancan a baja temperatura y se prolongan algunas veces hasta marzo.

Los vinos: el pinot blanco es bueno, digerible; buen nivel de la uva con frescura y de un estilo limpio.

El terruño de Muhlforst es bastante suave para el año de cosecha de un vino, se aprecian las especias y la pimienta blanca; el vino es cincelado y tónico.

Rosacker 2008 es sublime, en una versión depurada, sobre un hermoso fondo, un ataque bastante rico, una bella longitud de boca.

El riesling VT, suave como debe ser, se entrega con una gran finura y una rectitud, posee persistencia en boca.

El pinot noir, de madurez media.

Un hermoso gewurztarminer intenso y afrutado, sin demasiada dulzura.

El Gran Cru Rosacker impresiona con su equilibrio y su finura. Los aficionados de la dulzura deben abstenerse, pero los amantes de la elegancia deben probarlo.

El VT 2007 es próximo de un SGN en términos de confitado; la boca es suave, con sabor a bergamota y naranja asiática. El equilibrio es bueno.

Trimbach, en Alsace

Escrito en Alsace, Catas, Francia, General, Vinos por Deby

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Desde hace unas semanas he estado contándoles de la maravillosa región de Alsace, sus deliciosos vinos y de algunas bodegas que visité. Hoy le toca el turno a otra grandiosa, Trimbach.

El viñedo de Alsacia (Vignoble d’Alsace) es una región vinícola de Francia que se extiende por el noroeste de Francia, y coincide con la región homónima; sus vinos tienen una fuerte influencia germánica.

Junto con Austria  y Alemania produce algunos de los más destacados blancos riesling del mundo, pero en el mercado de exportación, Alsacia es quizá más conocida por los muy aromáticos vinos gewürztraminer. Debido a su influencia germánica es la única región de Francia que produce principalmente vinos monovarietales, elaborados típicamente de uvas similares como se hace en Alemania.

Ahí, en el hermoso poblado de Ribeauvillé, rodeado por colinas de espléndidos viñedos, se encuentra Trimbach, una de las casas más reconocidas de Alsacia que encabeza Anne Trimbach.

Es una empresa familiar, en la que Jean Trimbach comenzó a hacer vinos en Alsacia en 1626.

Desde entonces y por 12 generaciones se ha reconocido su viñedo y la calidad de sus vinos tanto en Francia como en el extranjero. En 1898 Frédéric Emilie Trimbach llevó sus vinos a la competencia de Bruselas, donde ganaron los más elevados premios, este hecho marcó la pauta que hoy continúa. La bodega se caracteriza por un estilo purista, con vinos secos, afrutados, equilibrados y elegantes. Dentro de la propiedad, la joya de la familia es el viñedo Clos Sainte-Hune, al que llaman “el rey de los Rieslings de Alsacia”.

La uva insignia de esta bodega es la Riesling, misma que se da de maravilla en sus viñedos.

Sus vinos sencillos los guardan en bodega mínimo 6 meses porque consideran que dan lo mejor de sí después de un tiempo en botella, y hasta aproximadamente 5 años, sus vinos estructurados, tal como el Riesling Cuvée Frédéric Emilie, el vino emblema de la casa que se elabora con uvas del Grand Cru Geisberg y Grand Cru Osterberg, un vino que destaca por su mineralidad, es seco, estructurado, redondo y muy persistente”.

Entre algunos de los reconocimientos a esta bodega destacan la selección que en julio de 2006, la revista Decanter, hizo a Pierre Trimbach como uno de los 10 Mejores Productores de Vino Blanco en el Mundo. Por otro lado, esta bodega es una de las 3 de Alsacia que menciona Robert Parker en su libro The World’s Greatest Wine Estates.

Más de Alsace…

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Así como en mis posts anteriores les he hablado de los  maravillosos vinos de la región de Alsace, el día de hoy les hablaré de otra bodega que visité en mi más reciente viaje.

Barrio de pescadores en Colmar, Alsace

Alsacia -o Alsace, en francés- es una pequeña región situada en noreste de Francia, entre la cadena montañosa de los Vosgos al Oeste y el Rhin al este, que lo separa de Alemania. Se trata de una zona de 50 Km de ancho y unos 120 de largo, entre 200 y 450m sobre el nivel del mar, unas 15 mil Ha, que producen unos 1,200,000 Hl al año, la mayoría blancos.

Mercado cubierto en Colmar

Ahí se encuentran algunas excelentes bodegas, como Schlumberger, la bodega privada con mayor tierra en Alsacia de la cual un amplio porcentaje es de Grand Crus, representando el 10% de la producción total de Grand Crus de Alsacia. Esta casa productora, de gran renombre, se diferencia de otras en el hecho de que el 100% de su vino es elaborado con uvas procedentes de su viñedo, es decir que no compran a ningún otro viticultor y controlan cada detalle desde el campo.

Hace más de 200 años, Nicolas Schlumberger se enamoró de esta tierra y compró 20 hectáreas de vid. A principios del siglo XX llegó la phylloxera que destrozó las vides, motivo por el cual el viñedo de Gubewiller fue abandonado por la mayor parte de los viticultores. Pero Ernest Schlumberger, abuelo de Séverine Schlumberger, quien encabeza esta bodega, compró muchas hectáreas de tierra que replantó y reconstruyó.

Los viñedos van desde la llanura (250 metros de altura) hasta la parte alta de la montaña (390 metros de altura), donde se encuentran los mejores terruños con pendientes pronunciadas, aquí el trabajo se hace a caballo ya que no sufre vértigo y puede caminar tranquilamente por los estrechos caminos que albergan la vid.

En Schlumberger no se conforman con la aportación de estas maravillosas tierras a la cosecha, sino que van más allá… Por este motivo, el rendimiento por hectárea lo trabajan debajo de lo permitido por ley, además las vides ubicadas en los Grand Crus, no son utilizadas como tal, sino hasta el décimo año, donde ya las raíces realmente profundizaron en el terruño que se expresa en el vino.

Este viñedo es sin duda uno de los más hermosos que se pueden visitar. Los cuatro Grand Crus que forman parte de la propiedad y dan renombre a estos prestigiados vinos, son Saering, Kessler, Kitterlé, Spiegel.

Esta bodega se fundamenta en el principio básico “menos pero mejor”, por lo que elabora únicamente entre 700 y 800 mil botellas al año con una distribución muy controlada que no permite su venta en supermercados.

Les Princes Abbes Riesling 2007

Denominación: Francia (A.O.C. Alsacia)

Variedades: 100% Riesling

Crianza: Entre 7 y 12 meses en fermentación y sobre lías

La túnica es de color amarillo limón con reflejos verdes de buena intensidad.

La nariz es franca y agradable. Dominan los aromas afrutados maduros, de cítricos con un ligero toque floral.

La boca es amplia. Con agradable frescor. Vuelven a aparecer los cítricos.

Sabores de Alsace

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Como les comenté en post anteriores, he estado visitando algunas regiones de Europa probando  y disfrutando de sus excelentes vinos. Una de ellas es Alsace, donde quedé encantada y les iré contando de las bodegas a las que fui.

Una de ellas es el Domaine Edmond Rentz, que se extiende sobre varias comunidades de esta zona, lo cual implica una gran diversidad de suelos; cada uno aporta al vino características distintas y una personalidad única. Es por eso que la bodega cuenta con expertos que determinan la variedad que mejor se va a expresar en cada tipo de suelo.

Con Patrick Rentz

La historia de esta empresa comienza en 1785 cuando Thomas Rentz elaboró su primer vino destinado al consumo familiar y de algunas tabernas cercanas. Su hijo, Jean Thomas y sus nietos desarrollaron la actividad vitícola, aun con los problemas ocasionados por la guerra y plagas como la phylloxera. En 1920, Edmond Rentz adquiere más viñedo y se dedica a promover los vinos de Alsacia.

Desde 1995, Catherine y Patrick Rentz continúan con la obra vinícola y enológica de su padre y desarrollan una viticultura razonada, respetuosa del suelo, la viña y el entorno, buscando la calidad, tipicidad y autenticidad.

Actualmente explotan 20 hectáreas de algunas de las mejores colinas de Zellenberg, Riquewihr, Hunawihr, Ribeauvillé y Bergheim con vinos destacados que evolucionan en botella gracias a la influencia de los suelos.

Edmond Rentz ofrece una gama que incluye las siete variedades principales de Alsacia en todas las denominaciones: A.O.C. Alsace, Alsace Grand Cru (Zellenberg), Crémant d’Alsace, Vendages Tardives y Sélection de Grains Nobles.

Lo anterior aunado a una baja producción y el uso de agricultura orgánica dan magníficos resultados en sus vinos.