Maravillosos vinos argentinos
Escrito en Argentina, General, Personalidades, Vinos por DebySígueme además en Twitter:
Twitter.com/ Deby Beard
Desde hace ya varios años, la calidad de los vinos argentinos es reconocida a nivel internacional. Paralelamente se ha desarrollado una cultura enológica muy exquisita, que se expresa en los paladares exigentes.
Mendoza es reconocida y premiada a nivel mundial por sus bodegas y por la calidad de sus vinos, es la tierra del sol y del buen vino.
Con Patricia Vaca Narvaja, embajadora de Argentina en México, en el hotel St. Regis
Ahí se encuentran algunas bodegas muy importantes y reconocidas.
Una de ella es Terrazas de los Andes, la bodega mendocina de Chandon Argentina destinada exclusivamente a la elaboración de varietales. Es una bodega cuyo concepto sintetiza el beneficio de la altura para lograr vinos de calidad única. Cada variedad de uva es cultivada en una terraza de altitud (de allí su nombre) determinada para alcanzar la máxima expresión de sus aromas y sabores: en las terrazas de Perdriel, a 980 metros, el cabernet sauvignon alcanza su punto óptimo de maduración. El malbec en las de Vistalba, a 1067 metros, el chardonnay en las del valle de Tupungato, a 1,200 metros, y el Syrah en Cruz de Piedra, a 800 metros.
El lugar era una antigua bodega de estilo español fundada en 1898, donde Pedro Domecq elaboraba su brandy. Treinta años más tarde, se inauguró allí mismo Terrazas de los Andes. La bodega conjuga la tradición artesanal del siglo XIX y la tecnología moderna, creando un balance perfecto entre el pasado y presente.
Bodega Terrazas de los Andes tiene tres líneas de vinos que son en realidad tres estilos diferentes: Terrazas (vinos frescos y amables); Terrazas Reserva (estructurados e intensos) y Afincado (solo Malbec y Cabernet Sauvignon), vinos de guarda de gran complejidad y persistencia en boca.
Otra bodega espléndida es Luigi Bosca, una de las bodegas más tradicionales de Argentina y la más reconocida en el negocio de los vinos de alta gama.
Su historia comenzó hace 110 años, producto de inmigrantes italianos que encontraron en Mendoza el terroir ideal para llevar adelante un pequeño proyecto vitivinícola.
Hoy, luego de cuatro generaciones, la marca es un referente ineludible de la sofisticación y garantía casi asegurada de buenos vinos.
Y, lo más importante, sobrevivió a las sucecivas crisis queatravesó el negocio en Argentina y que supo devorarse a cientas bodegas en el camino.
Hace muy poco, la bodega de la familia Arizu festejó más de un siglo de vida elaborando blancos, tintos y espumantes de alta gama en la provincia de Mendoza.
Fue fundada en 1901 por Leoncio Arizu y durante más de un siglo, la familia Arizu ha vivido con orgullo una tradición en la que cuatro generaciones trabajaron mejorando la técnica, la observación y la comprensión de la naturaleza para dar origen a su visión del vino.
La centenaria bodega es hoy líder en el segmento de vinos de alta gama, resultado de la selección y crianza de las mejores vides, el perfeccionamiento meticuloso del proceso productivo y la construcción de grandes marcas, todas ellas respaldadas con productos de alta calidad.
Bodega Luigi Bosca – Familia Arizu fue pionera en trabajar la pureza varietal en Argentina y hoy es reconocida internacionalmente por sus exitosas marcas. Asimismo, colaboró activamente en la fundación en 1989 de la primera DOC en ese país, la Denominación de Origen de Luján de Cuyo, equiparada con orgullo a otras DOC del mundo. La innovación permanente y su espíritu de trabajo han permitido alcanzar su expansión internacional desarrollada fuertemente en los últimos 15 años, y logró posicionarse como una bodega embajadora del vino argentino en el mundo.
Con ellos hice mi vino Friné Luigi Bosca, un delicioso assemblage Malbec, Syrah, Merlot. Es año 2006 y su productor es Leoncio Anzu.
Este notable vino conjuga las notas elegantes del emblemático Malbec de sus tierras, los bríos salvajes del Syrah y la inconfundible delicadeza de su Merlot. Denota la pasión y el arte de su creación. Es un vino que nace del corazón.
A la vista: Atractiva capa de intenso color cereza con destrellos rubí.
En nariz: Despliega un amplio abanico frutal: Ciruela negra y cereza fresca en un delicado fondo especiado; pimienta blanca, monte, tabaco húmedo seguido de humos de finas maderas.
En boca; Fresco ataque con grosella negra, mermelada de frutos del bosque. Se confirman las notas de tabaco y ciruela. Evoluciona hacia cereza en licor y sandía. Final muy redondo, estructurado y elegante.




Una opinión a “Maravillosos vinos argentinos”
octubre 3, 2011 a las 10:58 am
Estimada Deby
Muy interesante el historial de la Bodega Luigi Bosca, siempre es importante conocer
como se han mantenido estas bodegas a través de los años.
Saludos.
Silvia Rangel
¿Y tú qué opinas?