Desde esta tierra de grandes vinos abrazo a mis lectores y les platico…
La región de Bordeaux, en Francia, es la segunda región vinÃcola más grande del mundo, con 1,150,602m2 de vid. Sólo la región vinÃcola de Languedoc con 2,499,945 m2 de vid es más grande.
El éxito de la viticultura en la región bordelesa se debe al excelente medio ambiente para el crecimiento de la vid. Su composición geológica es caliza, lo que lleva a un suelo rico en calcio. El estuario de la Gironda domina las regiones a lo largo con sus tributarios, los rÃos Garona y Dordoña, y juntos irrigan la tierra y proporcionan un clima oceánico para la región.
Las regiones más destacadas son Médoc, Graves, Sauternes, Saint-Émilion, Pomerol, Entre-deux-Mers y Fronsac. Junto a ellas, hay cuatro de menor importancia: Saint Macaire, Premières côtes de Bordeaux, Blayais y Burgeois.
Los vinos de Bordeaux se hacen en 9 mil bodegas, llamados châteaux (castillos) con las uvas de alrededor de 14 mil productores de vino. Hay 57 denominaciones de origen de vino de Bordeaux.
Hablemos de algunos de sus magnÃficos châteaux:
Château Cheval Blanc: es una bodega en Saint-Émilion, cuyo vino es uno de los únicos dos que recibe el más alto rango, Premier Grand Cru Classé (A) en la Clasificación del vino de Saint-Émilion de 1955, junto con Château Ausone. Sus vinos son reconocidos a nivel mundial, y hasta en el cine han sido mencionados, por ejemplo, en la pelÃcula animada Ratatouille, el cÃnico crÃtico gastronómico, Anton Ego dice: “tú proporcionas la comida, yo proporciono la perspectiva, que irá muy bien con una botella de Cheval Blanc 1947″. El segundo vino de la finca se llama Le Petit Cheval.
Château Margaux: El único premier cru classé de la denominación Margaux es una propiedad magnÃfica: su castillo señorial fue construido en 1820 sobre un terreno cuyos lÃmites no han cambiado desde el siglo XVII. Sus hectáreas tienen un 75% de cabernet sauvignon y están situadas en la cara este de la meseta de Margaux. Son punto de partida en la búsqueda de la excelencia. La selección draconiana a veces sólo se queda con el 50% de la cosecha del gran vino. El resto se mezcla para su segundo vino: Pavillon Rouge. Además de su suavidad y encanto, el vino de Château Margaux posee una bella estructura y garante de su longevidad.
Château Palmer: Vecino de Château Margaux, elaboró mejores vinos que el premier cru de las décadas de los años 60 y 70. Hoy, sus vinos siguen siendo espléndidos y poseen una fruta y una potencia únicas. Algunas parcelas del viñedo están en la misma loma de grava que Château Margaux. La merlot representa un 40%, las fermentaciones son lentas y las selecciones rigurosas. Todos estos factores explican por qué Palmer pertenece a la “corte†de los grandes vinos.
Château Latour: Sus vinos ya eran apreciados desde la Edad Media. Situado en dos pequeñas lomas de grava que permiten un drenaje excelente, el viñedo ofrece acceso al Gironda y una buena protección contra el mal tiempo. Este gran clásico está dominado por la cabernet sauvignon y ha entrado a la leyenda gracias a su longevidad. La excelencia del pago le permite elaborar vinos maravillosos, incluso en los peores años. En las mejores cosechas produce un vino de una concentración increÃble, de color negro, que exige para desarrollarse plenamente una paciencia que se mide en decenios.
Château Léoville-Las Cases: Ubicado en la la AOC Saint-Julien, y es también el nombre del vino tinto producido en esta propiedad. El vino hecho aquà fue clasificado entre los segundos crus en la Clasificación Oficial del Vino de Bordeaux de 1855. Produce dos vinos, su grand vin, y un segundo vino, llamado Clos du Marquis.
Château Pichon Lalande: La variedad de parcelas, debidas a los elementos del suelo y a su conjunto de vides, explican la complejidad de la personalidad de sus vinos. Las parcelas forman el viñedo que se encuentra alrededor del château, próximos del rÃo y cerca del Chateau Latour. Posee además 11 hectáreas de viñedos en la comuna de Sain-Julien, a las que le debe su carácter de elegancia y flexibilidad entre los Grands Crus de Pauillac.
Château Lafite Rothschild: Propiedad de Domaines Barons de Rothschild. El nombre Lafite viene del término gascón “la hite”, que significa “pequeña colina”. El viñedo es uno de los más grandes del Médoc con alrededor de 1 km², y produce cerca de 35 mil cajas anualmente, de los cuales entre 15 y 25 mil son de su famoso primer cru. Las vides son alrededor de un 70 % cabernet sauvignon, 25 % merlot, 3 % cabernet franc, y 2 % petit verdot, mientras que el vino final es entre un 80 y un 95 % cabernet sauvignon, 5 y 20 % merlot, y hasta 3 % cabernet franc y petit verdot. Además de su primer cru, alrededor de un tercio del vino se comercializa como segundo vino con la etiqueta de Carruades de Lafite.

Château Cos D’Estournel: Conocido por la extravagancia arquitectónica de su castillo de estilo oriental, cuya fachada oculta la bodega de barricas. A este château se le respeta sobre todo por la magnificencia de sus vinos. El viñedo tiene un 40% de merlot. Para la vinificación se recurre a la tecnologÃa más moderna, pero el vino sigue siendo clásico. El segundo vino es el Château Marbuzet.
Château Montrose: Con uno de los viñedos más bellos de Saint-Estèphe, sobre la loma que domina las aguas del Gironda, este château es el arquetipo de la denominación con vinos robustos, carnosos y para añejar muchos años. La situación de la viña y el estilo de los vinos lo hacen comparable a Château Latour. Desde la añada de 1989, este “Latour†de Saint-Estèphe es menos austero tras un cambio en la gestión de la vinificación. Es uno de los mejores vinos del Médoc en los grandes años, como1990.
Château Mouton-Rothschild: En la clasificación de 1855 estaba considerado como el second cru, pero gracias al carácter y a la tenacidad del barón Philippe de Rothschild fue promovido a premier cru classé en 1973. Las viñas son colindantes con las de Lafite, pero la cabernet sauvignon es predominante, con un 85%. La opulencia de las mejores añadas imprime al vino una potencia y una complejidad inigualables y la grandeza de añadas, como 1982, 1985, 1988, 1989 y 1990 han conformado su estatuto de premier cru.
Château Ducru Beaucaillou: Situado sobre una bonita loma de grava de la ribera del Gironada, este pago pertenece a la familia Borie. Se elaboran vinos bien estructurados y llenos de savia, al estilo tradicional. Desde la cosecha de 1985 demuestra una buena gestión y una constancia notables, sin duda gracias a una selección estricta que resulta muy favorable para el segundo vino comercializado con el nombre de La Croix.
Château Pavie: Propiedad de la familia Valette, es de los premier grand crus classé de Saint-Émilion. Este gran productor ha mejorado desde 1979 gracias a la asesorÃa del enólogo Ribéreau-Gayon. La familia posee otra propiedad llamada Château Pavie-Decesse, de grand cru classé, en donde se elaboran vinos bastante potentes y ricos en taninos en su juventud. Necesitan tres años en botella para empezar a madurar.
Château Ausone: Junto a Château Cheval-Blanc es la mejor propiedad de la denominación de origen y también una de las más pequeñas. El castillo está muy bien situado en la cima de una ladera, a la salida de Saint-Émilion y las bodegas son un regulador térmico natural. En 1976, con la llegada del nuevo técnico, Pascal Delbeck, se reestructuró la propiedad. El vino, mitad merlot y mitad cabernet franc, es fácil de reconocer por su estructura muy tánica, que no suaviza hasta pasados diez años para las grandes añadas.