Conoce a Deby Beard

Reserva Magna
Deby Béard es la mujer que más impulsa la cultura del vino en México.
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Cata en casa: programa en tres actos – III

Escrito en Catas, Series, Tips, Vinos por Deby

Cuidando las formas

El formato de las catas no tiene que ser fijo para todas, sino que puede cambiar en función del tema de cada una, permitiendo continuas variaciones. Depende de la decisión de los participantes y de la naturaleza de los vinos a catar.

La primera gran decisión es si las catas serán a ciegas o viendo los vinos.
En mi opinión el ver los vinos es recomendable solamente cuando éstos son muy dispares o cuando se llevan a cabo catas verticales con gran diferencia de edad entre ellos. Sin embargo, y aunque en este punto hay opiniones muy encontradas, cuanto más homogéneos o de estilos más cercanos son los vinos que se quieren comparar, el ver las etiquetas resta capacidad analítica y hace que el catador, experto o no, esté fuertemente condicionado en sus apreciaciones.

En la cata a ciegas uno no sólo descubre a veces lo que de verdad le gusta, sino que también confronta su propia capacidad, las limitaciones que quedan por superar y las ideas preconcebidas acerca de ciertos vinos.

El resto es netamente sensorial.

Con papel y lápiz a la mano, que cada participante vayan anotando lo que vé en el vino , como primera medida, luego lo que su nariz le recuerda y por último lo que le produce el vino en su paladar.

Estos son solamente unos consejos que aspiran a servir de guía, pero los formatos son tan abiertos como nuestra imaginación nos permita. Lo interesante es que un grupo de cata sea una cita para el disfrute y a la vez para el aprendizaje sobre el fascinante mundo del vino y sus mil matices.

Chateau Fonchereau: el mexicano que nació afuera

Escrito en Catas, Vinos por Deby

Chateau FonchereauJosé Luis Fernández nunca se imaginó que iba a terminar con un viñedo y un vino propio en Burdeos. Mucho menos siendo un hombre de los medios (dueño de Grupo Imagen) y mucho más interesado en el negocio del real state que en el de las botellas y los terruños.

Lo cierto es que hoy, este mexicano se ha convertido en el primero en tener su propio chateau en la zona más famosa de Francia.

Todo comenzó siendo una propuesta de un amigo, Alfredo Ruiz, quién había trabajado en la embajada mexicana en Francia en el sexenio de Zedillo. Fue él quién lo convenció de que en Burdeos (una zona industrial, además de vitivinícola) no existían desarrollos inmobiliarios para la clase media y que podía ser una buena idea construir vivienda allí.

Buscando terrenos hace exactamente dos años se topó con –como no podía ser de otra manera- un chateau rodeado de un viejo viñedo y con una bodega quebrada que podía aportar las benditas héctareas para las casas. Pero sin dudas, el vino jugó su magia y después de probar los vinos que producía ese chateau –llamado Fonchereau- supo que era momento de cambiar de planes.
¿La última señal que necesitaba para decidirse a comprar este negocio?
La melancolía: ese castillo avejentado había cobijado en su sótano ni más ni menos que a una radio (el negocio que toda su familia había desarrollado en México por décadas)… Sin dudas era una excelente conexión.

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Cata en casa: programa en tres actos – II

Escrito en Catas, Series, Tips, Vinos por Deby

Organizados y entusiasmados

Una vez formado el grupo de nuevos amantes del vino (digamos, por ejemplo, de 10 catadores que se reúnen el último viernes de cada mes), el siguiente paso es decidir la metodología a seguir en cuanto a la preparación de las catas, el número de vinos y el formato de las mismas.

Una buena opción es que vayan rotando los “mentores”de cada reunión, quién será el encargado de propone el tema de la cata.

Si alguien está interesado, por ejemplo, en reservas de la Ribera del Duero del 96, esa persona se encarga de comprar los vinos, los panes y los quesos.

También hace la lista de los vinos y escribe una pequeña introducción, que resulta más necesaria cuanto más infrecuente sea el tema. No requieren la misma introducción una cata de Rioja que una de vinos tintos del sur de Italia.

En cada reunión se decide el tema de la siguiente entre las ideas propuestas.

Maroma, rey de la playa

Escrito en Hoteles, Tips, Viajes por Deby

Hotel Maroma Hotel Maroma

Blanco profundo y azul más profundo.

Brisa con sabor a sal que aletea entre telas étereas. Una selva que contiene su potencia desde el alrededor.

Un sol que inyecta magia en cada color.

El Hotel Maroma reina una de las 10 mejores playas del mundo en la Riviera Maya.

Todo lo que parece y se siente perfecto ha sido estudiado al detalle, como una danza perfecta entre servicio, naturaleza, paz y armonía.

Cada hora del día tiene su encanto y está enmarcado por este hotel que es ni más ni menos que un eslabón más de la exquisita cadena Orient-Express Hotels, una marca directamente relacionada con el prestigio, el lujo y la exclusividad.

El hotel Maroma ya lleva un par de décadas en México y nació como la casa de un arquitecto que la cadena internacional convirtió hace cinco años en un resort donde renueva su compromiso de “hospitalidad hecha a mano”. Es un oasis inmerso en una plantación cocos de 500 acres.

A 45 minutos de Cancún y a 15 minutos de Playa del Carmen, este diamante olvidado en la playa cuenta con 65 espaciosas habitaciones decoradas con arte original, cobertores y alfombras tejidas a mano, persianas de bambú y enormes tinas hechas a mano y adornadas con azulejos mexicanos. Tambien cuenta con villas de cuatro habitaciones con piscina y playa privada donde se han hospedado varias celebrities y personajes de la política.

Todas miran a lo lejos, al transparente horizonte del Caribe.

Y como no podía ser de otra manera, el SPA en este hotel ocupa un lugar preferencial: el Kinan de Maroma fue construido tomando en cuenta los principios de la geometría prehispánica y de Oriente. Ya ha sido catalogado como uno de los mejores santuarios de su tipo de la Riviera.

Hasta su nombre es especial: origen de la vida. Este spa es un auténtico templo lleno de fuentes y albercas resguardadas por deidades y una construcción geométricamente diseñada para una armonía absoluta donde la energía se concentre produciendo una sensación de bienestar y equilibrio.

Sus diseñadores llegan incluso a presumir que cada una de las cabinas de terapia está alineada con el sistema estelar, lo cual, dicen, redunda en condiciones energéticas extraordinarias para el desarrollo de tratamientos y terapias.

El Kinan sabe combinar las áreas húmedas (vapor, sauna y alberca de agua templada, albercas exteriores, regadera suiza) con sus bellísimos jardines y un salón de descanso con deliciosos divanes ortopédicos.

Es un auténtico spa místico que lo deposita luego a uno en su cuarto cubierto solo por un caftán indígena fabricado con gruesa manta de henequén, el último apapachacho de lujo maya.

Para las parejas hay un servicio inolvidable: el masaje afrodisiaco de chocolate. El mismo comienza con una exfoliación de cacao y luego un envolvente de chocolate. Todo este ritual es acompañado por técnicas de ayurveda. Y si esto fuera poco, también está la posibilidad de llevar al cuerpo al límite en un auténtico temazcal, frente al mar.

Cerca del spa está el restaurante Cilantro, especializado en comidas saludables y light, platillos con sanos ingredientes tales como: achiote, cilantro, chayote, y frutas tropicales. Una experiencia de bienestar para su cuerpo que no debe dejar pasar. Y si de hambre se trata la casa cuenta con su famoso Restaurante: un espléndido ambiente decorado con pinturas de Bertrand Castelli donde florecen las especialidades yucatecas como el guacamole, la sopa de lima o la cochinita pibil.

Una vez que se haya dedicado en cuerpo y alma a relajarse, puede que se sienta preparado para pasar a la acción. A pocos metros del hotel hay un arrecife de coral donde podrá practicar submarinismo o snorkeling, y si tiene inquietudes científicas, el complejo hará que le acompañe un biólogo marino. La pesca de altura, la vela, el windsurf, el paracaidismo acuático y la natación (con delfines, claro) completan esta vertiginosa selección de actividades acuáticas. No obstante, para aquellos que prefieran contemplar tranquilamente el mar sin entrar en contacto con él, el complejo ofrece la posibilidad de pasear a caballo, jugar al voleibol o, en el caso de los que estén realmente decididos a no relajarse, al golf.