Catrala, alma de mujer
Escrito en Catas, Viajes, Vinos por Deby
La bodega Catrala, que significa Catalina, nace como un tributo a la mujer chilena, a su fuerza, personalidad, elegancia y austeridad. Esta es la filosofía detrás de estos vinos, los cuales, como buena mujer chilena, poseen características únicas, propias de este rincón del mundo.
La verdad es que se agradece cuándo una bodega cuenta con este tipo de mood interno, porque denota (otra vez) un trabajo detallista desde su misma concepción. Viña Catrala está en el Valle de Casablanca, camino Lo Orozco, en la llamada Quinta Región. Un meticulo trabajo en esta empresa se traduce en la venta de la mayoria de sus productos en el exterior.
La familia Rodriguez, sus propietarios, contrataron los servicios de dos enólogos: el francés Michel Girglinger y la chilena Ana María Pacheco.
Uno de los vinos que más disfruté de esta casa bodeguera fue el Chardonnay Gran Reserva. De color amarillo con matices dorados -producto de la maduración en barricas de encina francesa- este vino blanco ofrece en nariz un potente recuerdo a madera que se equilibra con una buena dosis de fruta (durazno y mango) y notas de caramelo y vainilla.
Pero sin dudas los mejores embajadores chilenos son los vinos rojos, y allí en “Catalina” se destaca uno muy interesante: el Merlot Gran Reserva. Es un vino muy expresivo de fuerte color rojo rubí, que desprende aromas a ciruelas y madera, nuez moscada y pimienta negra. Muy redondo (como buen Merlot) este es un caldo muy voluminoso, con un final largo y persistente.



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