El amor líquido
Escrito en Catas, Curiosidades, Tips, Vinos por Deby
El último libro del sociólogo Zygmunt Bauman –Tiempos líquidos- revela lo que muchos sospechamos: vivimos en la era de los de los vínculos laxos, de la fluidez.
Como un vino, tal cual: uno vive un ritual con ellos, les concede sus deseos para que se expresen mejor pero una vez que pasó por el paladar ya nunca más sabremos de él. Solo un recuerdo en boca… ni más ni menos que un tórrido amor.
Amor español
Como todos los españoles.. el Marqués de Riscal Reserva 1997, es inolvidable. Es un vino de crianza, sabia combinación de tempranillo (90%), graciano (5%) y mazuelo 5% y que nos ha esperado 26 meses en barricas de roble. A primera vista, como los españoles, su color es atractivo (rojo rubí). Basta que gire un poco cerca nuestro para que se note la densidad de las lágrimas que caen por la copa. En nariz desprende aromas a madera, pan y flores, vainilla y camarelo. En la boca es áspero, picante, alcohólico, redondo y complejo.
Amor italiano
Se llama Banfi Chianti Classico Riserva 2001 y antes que uno cruce mirada con él, nos dicen que tiene 87 puntos Parker. Enigmático como los todos los toscanos, tiene la cantidad justa de notas dulces con una fuerte presencia de chocolate. Ya en la boca, se vuelve más chocolatoso, con detalles de frutos secos. El final es sólido pero con toques tánicos en la boca.
Amor mexicano
Tiene nombre europeo pero es de pura cepa mexicana: Chateau Domecq 2001. Es un mix de Cabernet Sauvignon y Nebbiolo que estuvo en guarda por 18 meses en barricas y luego 2 años en botella. ¿Cómo se presenta? Rojo, brillante; frutal, amaderado y muy complejo en nariz, aunque sabroso y persistente en el paladar.





Una opinión a “El amor líquido”
Octubre 5, 2007 a las 7:56 am
EXCELENTE VINO. JUSTA RELACION PRECIO CALIDAD, ESPERO NO MAS CARO.
NO HE DEGUSTADO EL BLANCO, QUE ME PUEDES DECIR
¿Y tú qué opinas?