Comer a solas
Escrito en General, Protocolo, Tips por Deby
Hay un conflicto que involucra a los géneros: el de comer solos.
Si un hombre llega a un restaurante solo (una soledad por elección o situación), bastará que traiga consigo un libro, el diario o su celular para que se sienta acompañado y que no llame la atención de ningún comensal.
Pero las mujeres que deben (o quieren) comer solas son miradas como seres extraños, observadas con lástima tanto por meseros, como por mesas masculinas y por otras mujeres que comen acompañadas.
Mejor solas…
Esa frase de “mejor sola que mal acompañada” parecería no funcionar para la hora de comer. Muchas personas en la mesa soportan a cualquiera con tal de no estar solos.
Hay un proverbio árabe que dice “quien come solo se atraganta solo”, pero (lo digo por experiencia propia) es mejor atragantarse sola con una miguita pan, que con un río de palabras de un acompañante insoportable, sea amigo, marido, amante o socio.
No me diga que no se ha sentido apenado por esas parejas que comen aburridísimas, más solas que los del diario o del celular.
Y para que resaltar aquellas parejas que eligen las mesas fuera de su casa para montar sus dramas de telenovela. Son esas situaciones dónde el mejor salmón se transforma en plomo, donde sólo se mastican reproches y donde el mejor vino chileno se transforma en el más efectivo de los venenos.
Rica soledad
Para un auténtico/a sibarita, una comida solitaria debería ser una fiesta, lo mismo que para un fanático del cine o de la música de asistir a un concierto o a un avant premier solo, egoísta y decididamente solo.
Buenos platos, con buenos vinos son una experiencia sensorial tan importante como el goce estético de una película o de un concierto.
Pero no, aquellos que ni siquiera tienen la iniciativa de ir solos a un cine, menos se atreven a ir a un restaurante.
A muchos de ellos les he preguntado el porqué y la mayoría de las respuestas apuntan a que solos no pueden darse el placer de comentar una película, ni criticar un concierto, ni evaluar a dúo un plato. Una dependencia absoluta y una falta de amor propio.
El mismo amor que les falta a aquellas personas que están interesados en probar un nuevo plato, o de explorar un nuevo restaurante y que no lo hacen por no tener con quién ir.
Nada mejor que regalarse una experiencia gourmet, con platos deliciosos preparados “solo”para usted. Quítese de encima los preconceptos, los comentarios y apapáchese con una egoísta experiencia.
Y, un consejo… no lleve su celular.





7 opiniones a “Comer a solas”
Marzo 16, 2007 a las 11:17 pm
Eres lo maximo!!!
tu blog es el mejor y eres toda una presiosidad…
i soooo love you,
tu mayor fan…
MELANIE (beba)!!!
besos.
Marzo 18, 2007 a las 8:17 pm
APOYO A MELANIE!!!!!
DEACUERDISIMO CON ELLA
Junio 6, 2007 a las 1:40 pm
Deby,
lo que debe hacer una mujer es acompañarse de un libro, en un restaurant, a la hora de comer. Una bella, acompañada de un texto, digamos de Javier Marías, despierta admiración inmediata, en todos. Y más, si bebe un vino de aquellos.
Por lo contrario: si la dama llega al restaurant, se sienta a la mesa y, paulatinamente, su rostro se torna, a cada instante, pálido, denotará la inseguridad que será, a su vez, advertida por los presentes. Y, lo peor: pide una naranjada.
Gracias, Deby, eres un amor.
Junio 8, 2007 a las 9:25 am
Me parece fabuloso poder disfrutarse uno mismo y romper con los conceptos que desde casa se cargan.
Enero 29, 2008 a las 2:50 am
yo creó que el placer de comer y beber es de los pocos que te puedes dar, ya ahora enestos tiempos, debemos disfrutar independientemente de los prejuicios de la sociedad, de una apetecible comida y un buen vino, eso te relaja y libera de presiones.
pd: me gustaria que me recomendaras un libro de vinos, que sea para principiantes. por favor
Deby eres maravillosa, todo un ejemplo a seguir, te admiro muchisimo
Marzo 21, 2008 a las 10:46 pm
Creo que, quien no se atreve a salir solo o no se da el gusto de disfrutar de los placeres que justifican la vida, no es por soledad, es por vaciedad o por temor a ser juzgado.
Tienes un portal interesante.
Gracias.
Mayo 12, 2008 a las 8:02 pm
Muchos hacemos actividades como las que ud. menciona (ir a la Ópera, en mi caso; comer, enviciarse con un libro acompañados por una copa de vino o una taza de espresso) por haber tenido experiencias terribles con novias o esposas. Además ¿para que compartir algo bueno con una persona que no lo disfrutará? Mejor así: solo y egoístamente solo. Al fin y al cabo solos llegamos al mundo y solos nos iremos.
¿Y tú qué opinas?