Cada bebida a su copa
Escrito en Copas, Curiosidades, Vinos por Deby¿Cómo piensa un creador de copas mundialmente reconocidas?
Para Riedel cuando hay que desarrollar una nueva copa, las ideas del diseño no se obtienen en una mesa de dibujo, sino que la forma nace de experimentos de prueba y error, con la ayuda y apoyo de los mejores paladares del mundo.

A través de los años, Riedel ha desarrollado una serie de explicaciones científicas muy interesantes sobre por qué la forma de la copa influye en el bouquet y el paladar de las bebidas alcohólicas.
El primer descubrimiento se hizo con vinos. El mismo vino se mostró absolutamente diferente cuando fue probado en diversas copas, hasta el punto que se les hizo creer a expertos catadores que estaban probando distintos vinos. Poco a poco se fue comprendiendo el rol que juegan la forma y el tamaño de la copa en trasladar el mensaje de una bebida.
Cuando un líquido entra en la boca contacta con los receptores gustativos en la lengua y el paladar. Las sensaciones que se perciben son los cuatro sabores básicos: dulce, salado, ácido y amargo. Al mismo tiempo, partículas volátiles suben por las cavidades oral y nasal para llegar a los receptores olfativos ubicados debajo de los ojos.
Las muchas sensaciones de olor cualitativamente distintas que se pueden producir son responsables de una gran parte de la experiencia sensorial que nos produce un vino al beberlo. Esto quiere decir que tanto gustamos como olemos el vino. Esta sensación compuesta la llamamos “sabor”, que, perceptivamente, localizamos en la boca.
Se piensa que esta localización es producida por el sentido del tacto. Las sensaciones de gusto no están localizadas exactamente en los lugares donde están las papilas gustativas, sino en las áreas de la boca tocadas. Por lo tanto, al beber, las sensaciones de gusto parecen originarse en toda la superficie interna de la boca, aunque las papilas gustativas están concentradas solamente en ciertos lugares. Esto sucede porque el cerebro usa el sentido del tacto para localizar sensaciones gustativas.
Actualmente existen -además de una amplia variedad diseñadas para todo tipo de vinos- copas especiales para catar tequila, whisky, coñac, fernet, grapa, martini y cerveza.




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