El Círculo del Vino en Lorea

En 2017 Oswaldo Oliva abrió Lorea, tras una agotadora búsqueda del espacio ideal donde hacer realidad su sueño. Lo encontró en lo que era el hogar del pintor Jorge Alzaga junto con la colaboración del Ingeniero Industrial Miguel Angel García, experto en trabajar con maderas.

El concepto de Lorea fue una sorpresa para el público en general. Su cocina hace alarde de lo vegetal, sabores puros y técnicas aparentemente simplistas donde la influencia de Aduriz se ve reflejada: sabor racial, pulcritud, investigación.

 

Durante el último año, Oswaldo ha desarrollado diferentes conceptos de adaptación a un público pos-covid que han llamado la atención, como los Jueves de Cantina junto a chefs de la talla de Tomas Bermúdez, Rodrigo Estrada o Fernando Martínez Zavala.

 

Fue en este escenario único que fui partícipe en El Círculo del Vino, donde una vez al mes todo gira en torno a una temática vinícola, como las Grandes tintas francesas, donde platillos sabrosos componen un menú único que maridan con los vinos.

Disfruté de manjares como kampachi con shrub de frambuesas y aceite de lavanda, presa de cerdo pelón con  radicchio y pimientos del padrón, gnocchi con salda beurre blanc y zatar, pato con glaseado de café y miel de agave y terminamos con un delicoso mil hojas de semillas y hongos de lluvia, y un clásico riz au lait.

 

Entre los excelentes vinos franceses que degusté estuvieron L’Oiselet, Chateau Ferrand y Haute Cote de Fruit; grandes elixeres que su complejidad y nos sorprendieron y enamoraron a todos.

 

El México más contemporáneo viene representado por Oswaldo Oliva, que reflexiona sobre nuevas posibilidades en la investigación culinaria mexicana. En su joya culinaria Lorea me djeé llevar por un universo de texturas que potencian el producto.

Author: Deby

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