Lujo en la Ciudad Eterna

Un espacio autentico, singular e inolvidable, el lujoso hotel Hassler es un portal a las maravillas de Roma, haciéndonos participes en su exquisita ‘dolce vita’ y en su majestuosa belleza.

Durante casi dos siglos, la familia Bucher-Wirth ha estado dejando su huella en el campo de la hospitalidad de lujo. La dinastía comenzó con Franz-Josef Bucher, ahora considerado uno de los pioneros de la industria hotelera en Europa. En 1890, Franz-Joseph nombró a su yerno Heinrich Wirth para administrar Albergo Minerva y luego el Hotel Quirinale, comprado por Bucher en 1894. Luego Oscar, el hijo de Heinrich y el padre de Roberto, se unió al Hotel Hassler en 1921 como socio de otro hotelero suizo, Franz Nistelweck, yerno de Albert Hassler. Más tarde, Oscar se convirtió en el único propietario del prestigioso hotel.

 

Después de esto, el éxito y el prestigio del impactante hotel Hassler en Roma aumentaron progresivamente. La excelente ubicación del Hassler Roma en la cima de las Spanish Steps y junto a la iglesia de Trinità dei Monti le proporcionó un potencial casi ilimitado. En 1939, Oscar demolió el edificio casi en su totalidad con el fin de reconstruirlo; el hotel ha sido totalmente renovado y, a pesar del ambiente clásico el Hassler es una oda al lujo contemporáneo y a la comodidad moderna.

Hoy en día, el Hassler pertenece en su totalidad a Roberto E. Wirth, quien considera al hotel como su hogar y herencia familiar. Su compromiso, su pasión, dedicación y toque personal son los que han llevado al hotel a lograr su posición como uno de los mejores hoteles de Europa y el destino preferido para las estancias de la élite de la sociedad en Roma: durante los últimos 100 años, casi todas las firmas famosas se pueden encontrar en el “Libro de oro” de Hassler, aquí se ha hospedado realeza, celebridades, escritores, artistas y músicos, líderes de opinión de todo el mundo.

 

La presencia constante del propietario y gerente general Mr. Wirth crea un ambiente de sofisticación y excelencia que se refleja en el excelente servicio del hotel y en su fama internacional: es el único hotel de lujo de propiedad privada en Roma que puede competir con cadenas hoteleras fuertes. Con su grande sonrisa y conocimiento hotelero, Mr. Wirth ha convertido al Hassler en una de las joyas más preciosas de la ciudad.

Cada habitación es distintiva y está diseñada de forma individual. El encanto y la magia de la antigua y elegante Europa inunda cada rincón; las lámparas y candelabros venecianos de la isla de Murano dan un brillo romántico, mientras que los espejos del siglo XIX reflejan la luz.

 

Tesoros de cristal francés, porcelanas de Limoges, espléndidos tapices y apliques, paredes y techos decorados con asombrosas pinturas trompe l’oeil, mosaicos y frescos proporcionan acentos decorativos extraordinarios. Todos estos elementos se combinan a la perfección con acentos modernos y contemporáneos. El resultado es magia.

 

Bajo la fresca sombra del alto jardín vertical del restaurante Palm Court levanto mi copa y brindo por la belleza que me rodea. Desde que el hotel Hassler abrió sus puertas en 1893, ha mantenido la codiciada posición como el hotel más prestigioso de Roma, dominando una de las vistas más exclusivas del mundo sobre las iglesias, cúpulas y tejados de la Ciudad Eterna.

Author: Deby

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