Historia y Montañas: El Encanto de Lucerna

Lucerna es una ciudad de plazas e iglesias. Rodeado por impactantes picos y salpicado de historia, este es un destino de ensueño.

Según algunos, el nombre de la ciudad, Lucerna, se deriva del latín “lucerna”, un término que describe un rayo de luz enviado a la Tierra por un ángel. “Leuchtenstadt”, la ciudad de las luces, es como Lucerna es conocida, aunque el origen de su nombre sea un misterio. Aquí, cada instante es una oportunidad de descubrimiento y de exploración, ya sea entre los picos de sus montañas, los puentes de madera que cruzan el lago, y las sinuosas calles medievales de su centro histórico.

 

Casas históricas decoradas con frescos se alinean en las pintorescas plazas de la ciudad, al igual que en la plaza “Weinmarkt” en el casco antiguo peatonal. La iglesia de los jesuitas que data del siglo XVII está considerada como el primer edificio barroco sacro de Suiza y las torres gemelas de laHofkirche forman parte integral del paisaje urbano.

 

La figura de un león moribundo que fue tallada en la cara de la roca en recuerdo de la heroica muerte de los guardias suizos asesinados durante un ataque a las Tullerías en 1792 es uno de los monumentos más conocidos de Suiza.

Después de enamorarme del charm único de la ciudad, donde me hospedé en el icónico y lujoso Hotel Schweizerhof Luzern, me dirigí a las afueras para disfrutar de los paisajes montañosos únicos de la región de Lucerna-Lago de Lucerna. Aquí subí a Pilatus Kulm a una altitud de 2,132 metros de altura en el tren de cremallera más empinado del mundo.

 

Durante la subida la vegetación cambia constantemente, desde los juncos del lago hasta exuberantes prados verdes, mientras que los fragantes bosques dan paso a un paisaje montañoso accidentado con llamativas formaciones rocosas.

 

Ya en la cima, por momentos veo un mar de nubes desvaneciendo la vista, puntuado aquí y allá por los picos de otras montañas. En otras ocasiones, la vista es tan clara que se pueden ver todas las montañas, desde Säntis hasta Eiger, Mönch y Jungfrau, pasando por el Jura hasta la Selva Negra. El sinuoso lago de Lucerna y otros cinco lagos en Suiza central brillan bajo el sol y la belleza que me rodea me roba el aliento.

Dejando Pilatus Kulm en el aerodinámico teleférico aéreo «Dragon Ride», le eché un último vistazo a las poderosas formaciones rocosas antes de detenerme en Fräkmüntegg. Aquí, los visitantes con un sentido de la aventura pueden soltarse en el parque de cuerdas más grande de Suiza central, correr por la pista de trineo o pasar la noche flotando en una tienda de campaña.

 

La región de Lucerna resplandece por su arquitectura y sus tradiciones, que han sido conservadas a lo largo del tiempo, y por el esplendor y la majestuosidad de la belleza natural que la rodea, que la abraza y le da ese aire de misterio que tanto me sedujo.

Author: Deby

Share This Post On
468 ad

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *