Desde Belmond Grand Timeo con Amor

El deslumbrante brillo del sol se refleja en el mar, bañando la escena en una vibrante luz dorada. Ante mi se extiende una vista panorámica sin igual: la bella ciudad de Taormina, montañas, laderas rocosas, el volcán Etna y el mar frente a mí, brillando bajo un cielo azul perfecto. Un paraíso de sofisticación, Belmond Grand Hotel Timeo es un portal a las maravillas de Sicilia.

La historia del Belmond Grand Hotel Timeo comenzó cuando Don Francesco La Foresta vendió un gran huerto de naranjos y compró una casa abandonada, la cual restauró y abrió a invitados ocasionales. Esto fue en 1863, cuando los poco visitantes que llegaron a Taormina subían la montaña en la espalda de un burro. Uno de esos viajeros intrépidos fue el artista prusiano Conde Otto Geleng ­– cautivado por las vistas de almendros en flor y el nevado Etna, pintó una serie de acuarelas que causaron sensación en el mundo del arte. Como resultado, más artistas acudieron a Taormina y la casa de huéspedes se convirtió en un hotel. La Floresta lo amplió y lo dotó de suntuosos jardines. El resultado fue magia.

 

Belmond se hizo cargo de este espectacular hotel en el 2010, asegurándose que la historia ilustre de este destino único continúe con su espectacular trayectoria, enamorándonos a todos de su belleza, historia y auténtico sabor. La perfecta mezcla de lujo, autenticidad y pasión por la cultura, Grand Timeo es hoy en día una de las joyas más codiciadas de toda esta pintoresca isla Italiana.

Un puente entre el ilustre pasado y fascinante presente de Taormina, el hotel incorpora elementos de diseño tradicionales italianos y toques modernos e innovadores que nos sumergen en un mundo de hedonismo exquisito. En la terraza de mi fantástica suite pasé horas contemplando la vista, tanto del mar a mi derecha como del histórico teatro Greco-romano a mi izquierda, encantada con la seductora unión de belleza natural e histórica.

 

En la tarde bajé al Belmond Villa Sant’Andrea, donde descubrí el verdadero significado de la frase ‘dolce vita’. Es apropiado que Belmond Villa Sant’Andrea naciera en la década de 1950 como un escondite escondido. Situada en un tramo idílico de la costa siciliana, esta antigua villa rezuma glamour y el encanto del viejo mundo. Disponible para los huéspedes del Grand Timeo, su playa es un espacio de serenidad rodeado por belleza absorbente.

La larga historia del Belmond Grand Hotel Timeo data del año 1873 – al cruzar su umbral y pasear por sus extensos jardines y arcos repletos de buganvillas, me sentí transportada en el tiempo. Con vistas a Taormina medieval, este lujoso edén, con sus típicos techos de terracota e infinitas vistas al mar y al volcán – todavía activo – exuda pasión por la vida característica del sur de Italia.

 

Entre los acantilados que se alzan sobre las turquesas aguas de la costa siciliana, esta joya del mundo hotelero se apoderó de mis sentidos, volviendo cada instante de mi estancia en una experiencia de hedonismo y descubrimiento, de placer infinito y de sumersión en la cultura de Taormina, de lujo, de admiración y de exquisitos momentos de contemplación.

Deby

Author: Deby

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