Desde Kempinski Adriatic con Amor

El canto de gaviotas se mezcla con el suave sonido de las ramas de los árboles que se mecen en la fresca brisa del mar Adriático, creando una música sutil e hipnotizante que, al cerrar los ojos, me transporta a un mundo de placer infinito. Entre el sol y el mar nos encontramos siempre con este sentimiento mágico de perfecta armonía con lo que nos rodea.

Me encuentro en la tierra de antiguos viñedos en la parte norte de Istria, en la hermosa costa de la bahía de Savudrija, donde la península se tuerce hacia el sur y serpentea a lo largo del azul del mar Adriático. Un portal a la magia y a las maravillas de este fascinante destino, el hotel Kempinski Adriatic es un espacio de lujo y de relajación, el punto de partida para increíbles exploraciones y a la vez un santuario a las orillas de las aguas cristalinas del mar.

 

El concepto detrás de la arquitectura de este espectacular hotel es el de fusionar lo natural con lo moderno. En ese sentido, el diseño del Kempinski Hotel Adriatic mezcla lo contemporáneo con el estilo local de Istria. Su diseño de vanguardia con vastas superficies de vidrio está impregnado de toques locales, como detalles de paredes revestidas en piedra.

Lujosa simplicidad y brillo irradian del edificio y los efectos ópticos de la luz y el agua juegan con los diseños geométricos, mientras que los colores más claros se ven acentuados por toques de negro azabache, marrón castaño, dorado y plateado. Sin embargo, es el mar el que domina todo el paisaje. Pasé horas disfrutando de la  magnífica vista del mar desde el balcón de mi suite.

 

 

Desde este sofisticado refugio de paz me adentré en los destinos más fascinantes de la península. Desde la histórica ciudad de Pula y sus ruinas romanas, hasta la pintoresca ciudad montañera de Motovun y las encantadoras calles de la pequeña ciudad de Rovinj.

 

Esta región de Croacia es además un edén culinario. Las ciudades costeras ofrecen comida que enfatiza el pescado fresco del mar Adriático, mientras que las trufas y el jamón son especialidades tradicionales de la cocina del interior del país.

En la entrada al restaurante Dijana del Kempinski Adriatic, que lleva el nombre de la diosa romana de la caza, me encontré con una larga exhibición de vinos que muestra las mejores botellas de la bodega del hotel. Con una deliciosa copa de vino de la uva malvasia en mano y disfrutando de la grata compañía de Kai Behrens, el gerente general, y Tomislav Hrala, el generante de marketing, me aventuré por los sabores más auténticos de Istria bajo las lámparas doradas de Dijana.

 

Bajo el sol de Croacia, con la brisa del mar Adriático jugando con mi cabello y el delicioso aroma a trufa en el aire, me dejé llevar una vez más por la exquisitez de los hoteles Kempinski.

Deby

Author: Deby

Share This Post On
468 ad

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *