Un Día en Shangri La Chiang Mai

Empiezo el día tomando un rickshaw por las pequeñas y tranquilas calles del casco antiguo de Chiang Mai. Paso horas explorando las numerosas tiendas de curiosidades y antigüedades ubicadas en casas de madera de teca, luego paseo por las sombreadas calles arboladas que conducen a numerosos templos budistas tailandeses. Llega la tarde y me subo a la espalda de un elefante en una caminata por las montañas. Así es Chiang Mai.

Chiang Mai es conocida como la capital del norte de Tailandia, su vibrante y colorido corazón. Combinando un charmurbano con una profunda relación con la naturaleza, esta hermosa ciudad es un destino codiciado, donde el arte, la gastronomía y la alta hotelería han llegado a altos niveles de excelencia.

 

Ubicado dentro del bullicioso centro de esta ciudad culturalmente rica, Shangri-La Chiang Mai es un portal a la magia de este impresionante y autentico destino. Bellamente decorado en un estilo contemporáneo del norte de Tailandia, este lujoso hotel está repletos de toques especiales, como juegos de té locales de celadón, almohadas de seda tailandesa, corredores de la cama hechos a mano y obras de arte que le dan al área un encanto distintivo.

 

Aquí es donde regreso tas un día de aventura en la ciudad, dejándome apapachar por su lujo y servicio personalizado. Me dirigo al bar de la piscina para tomar una copa de vino. El tiempo se detiene mientras veo la puesta de sol, la ardiente bola de color rojo que se sumerge en las montañas. Este es un momento que voy a saborear toda la vida.

Cae la noche y me dirijo al Kad Kafé, donde me encuentro con una deliciosa variedad internacional que incluye especialidades tailandesas, chinas, japonesas, europeas y mediterráneas. Para condimentar la comida y despertar al paladar, visito China Kitchen para una auténtica experiencia culinaria de Szechuan. Su equipo de chefs está liderado por Chen de la provincia de Szechuan, que combina magistralmente la riqueza de los sabores tradicionales y las técnicas modernas para elevar el sabor de la especia tradicional de Szechuan.

 

Después de disfrutar de esta cena gourmet me dejo llevar por los sentidos en CHI, The Spa at Shangri-La. Aquí disfrute de un masaje tradicional tailandés; la combinación de movimientos suaves de balanceo, estiramiento profundo y compresión de la columna vertebral energiza y relaja.

 

Los recuerdos del día fluyen por mi mente y siento una profunda sensación de paz. Aquí en mi propio refugio dentro de la ciudad. Aquí en el hotel Shangri-La, Chiang Mai.

Deby

Author: Deby

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