Rendirnos ante la Tentación

Cada persona sabe cuales son los pecados que la pierden: tengo amigas que podrían comer mañana, tarde y noche bombones de chocolate, conozco personas que no soportan pasar mas de 48 horas sin haber entrado al cine.

 

Yo, en cambio, me dejo caer ante una copa de vino… una y mil veces. Cada gota es diferente; cada sensación es incomparable y hasta el mismo vino me persuade con diferentes  recuerdos según donde lo beba, a qué hora y acompañada de quién –a veces los mejores son los que tomo en soledad, como un bastón para la meditación.

Su nombre hace referencia a sus orígenes geográficos y su sabor es la más autentica representación de la tierra donde se encuentra: el viñedo y la bodega de Cono Sur se encuentran 93 millas al sur de Santiago de Chile, en la localidad de Chimbarongo, en el corazón del aclamado Valle de Colchagua –Chimbarongo significa “valle brumoso” en la lengua mapudungun nativa.

 

El punto focal de Cono Sur es la innovación. Esta compañía se caracteriza por el uso creativo de la tecnología, la orientación a la calidad y el respeto y compromiso con el medioambiente. Este enfoque innovador es el punto de partida de la expresividad de cada uno de sus vinos.

 

Para Cono Sur el compromiso con el medio ambiente va de la mano con la producción de vinos de alta calidad. Esto se simboliza a través de la bicicleta. Es por ello que en sus viñedos abundan las bicicletas, ya sea apoyadas contra una muralla, o descansando entre las parras.

En 1998 iniciaron una política de transformación de su agricultura desde el cultivo convencional al sustentable, un sistema que favorece el uso de alternativas naturales para la fertilización, prevención y control de plagas, enfermedades y malezas. Este sistema agrícola trabaja con políticas limpias y sanas para el cuidado del medio ambiente.

 

A través de los cultivos sustentables se busca evitar la utilización de elementos no naturales mediante el uso de gansos, ovejas, diversos insectos y plantas. En el año 2000, un proyecto vitivinícola orgánico se estableció en Chimbarongo con 40 hectáreas. Poco después, dos viñedos más fueron agregados en Campo Lindo y Las Lomas. Tres años después todos estos viñedos fueron certificados por la empresa BCS Oeko Garantie GMBH, Alemania.

 

El vino me ha reconciliado con esencias muy mías que creía dormidas como la creatividad, la imaginación, la prosa abundante y la capacidad de disfrute. Un disfrute que, como decía la poblana Mastretta, me pone siempre a las puertas de ese pecado que es rendirse ante la seducción.

Deby

Author: Deby

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