Castillos de Bretagne & Normandie

Visitar los castillos de Francia es como viajar al pasado, adentrarnos a los tiempos de antaño de este increíble y bello país. Mi viaje en Bretaña y a Normandie comenzó en el comfort de un tren de alta velocidad en el trayecto Paris – Rennes.

En los trenes de Rail Europe gozamos de paisajes espectaculares, de tal manera que un viaje en tren puede ser un destino en sí mismo. Para los jóvenes, además de ser cómodo y eficiente, resulta una opción a muy buen precio, ya que Rail Europe ofrece un descuento del 50% a viajeros de entre 18 y 25 años de edad.

 

Con Rail Europe podemos viajar todo alrededor de Europa en lujo y comfort. Además, lo podemos hacer en alta velocidad. Los trenes de alta velocidad han revolucionado los viajes en Europa, haciendo las ciudades más accesibles y acercando a las personas.

 

Mi primer parada, a las afueras de Rennes, fue el magnifico castillo de Fougeres. Construido a través de 400 años, el castillo feudal de Fougeres es un verdadero compendio de la arquitectura militar.

Ha habido un castillo en Fougeres durante más de 1,000 años, ya que este sitio fue aprobado por el Duque de Bretaña como el lugar perfecto para defender las tierras de Bretaña de los franceses.

 

El actual castillo data del siglo 12 y consta de tres recintos cuyas paredes están salpicadas de torres: la más impresionante es la torre Melusina. Es un lugar impresionante que resalta la increíble historia de esta región – incluyendo su capacidad de mantenerse como reino independiente durante cientos de años.

 

Fougères fue uno de los castillos construidos para defender Bretaña de los francés. Otro increíble castillo con el mismo propósito se encuentra en la frontera entre Francia y Bretaña: Vitre.

Del siglo 13, el castillo acogió al Parlamento de Gran Bretaña en tres ocasiones en el siglo 16 cuando la peste devastó Rennes. Es un castillo de fantasia, con torres puntiagudas y grandes entradas.

 

A través de los siglos, una bella ciudad medieval creció alrededor del castillo. La ciudad de Vitre es pintoresca y alegre, llena de pequeños restaurantes y antiguas casas de madera, conservadas a la perfección.

 

Para finalizar mi visita a estas maravillas de Francia regresé al confort de Rail Europe para viajar a St-Malo y de ahí ir al inolvidable Mont Saint-Michel, uno de los lugares más inolvidables de Europa.

 

Ubicado en la fascinante bahía donde se mezclan Normandía y Bretaña, la ubicación asombrosa de Mont Saint-Michel ha inspirado el temor y la imaginación. Dependiendo de la marea, Mont Saint-Michel se puede convertir en una isla.

Victor Hugo describió la velocidad de la marea cuando entraba a la marea como ‘un caballo a galope’, y es un espectáculo observar este fenómeno desde las murallas de la abadía.

 

Con vistas a la impactante abadía, me hospede en el Relais Saint-Michel, donde podemos observar el Mont Saint-Michel desde las habitaciones y el restaurante. En la noche, la abadía se ilumina, ofreciendo un espectáculo absolutamente único.

 

Relais Saint-Michel pertenece a la Mére Poulard, una institución culinaria de Francia, cuyos inicios remontan a 1888. Le Mont Saint Michel y la Mère Poulard han sido uno por casi 130 años. La experiencia culinaria de la marca se ha extendido en todo el mundo a través de sus hoteles, sus galletas y sus restaurantes, que llevan el mismo nombre y hoy en día Mère Poulard es un ícono de lo que es conocido como ‘Hecho en Francia’.

Deby

Author: Deby

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