Glenmorangie House

No hay mejor lugar para saborear del exquisito whisky Glenmorangie que en Escocia, la tierra donde nació esta bebida dorada, y mejor aún, saborearla en Glenmorangie House. Es aquí donde empieza la historia.

Desde la fundación de la destilería en 1843, las Tierras Altas de Escocia han incorporado a su reputación como el corazón la cultura celta, el crear whiskies ‘unnecessarily well-made’. El viaje por estos parajes de ensueño, representantes a un cuento viviente plagado de leyendas, de épicas batallas, héroes, villanos, monumentos y  espectaculares castillos, es completado con la experiencia de la visita a la Glenmorangie House, donde se descubren los secretos de la fabricación del whisky, el representante por excelencia del auténtico sabor escocés.

 

La casa nos remite no a un lugar, sino a una sensación, a una experiencia de paz y tranquilidad, plasmando en su construcción el significado de su nombre de origen gaélico, que se traduce como The Glen of Tranquility. Elegante, lujosa y con un característico toque escocés, en la casa no solamente se destila el mejor whisky, también se da rienda suelta a la imaginación y a la exaltación de los sentidos.

El éxito inició con la brillante idea de William Matheson de usar alambiques altos de ginebra, en lugar de los que se usaban tradicionalmente para el whisky, con una forma semejante a una cebolla. Con esta innovadora adaptación, los vapores más ligeros y más puros llegan a la tapa, contribuyendo a la complejidad distintiva y suave de Glenmorangie.

 

Actualmente, Glenmorangie Single Malt Scotch Whisky se destila en los más altos alambiques de whisky de malta de Escocia, además de ser madurado en las barricas de roble más finas. Durante el proceso de producción, se emplea el agua cristalina de  Tarlogie Springs, que es agua de lluvia filtrada en las rocas calizas durante un siglo, para emanar cerca de la destilería y darle un toque único de pureza al whisky.

 

Glenmorangie House es un encanto de propiedad en la que se vive bajo el tradicional encanto escocés, donde las seis habitaciones están decoradas con tartanes y telas distintivas de su cultura, además de que entre sus amenidades está la de contar con un decantador de whisky.  Lujosas y modernas, desde las ventanas se tienen hermosas vistas a los jardines o al mar, mismo que está a una corta distancia y que es arropado por la verde playa privada de la casa.

Aunque cada espacio de la casa se vive como un universo propio, los desayunos en una larga mesa compartida y las comidas y cenas en el Morning Room son espectaculares. Además de disfrutar de los sabores locales, se comparten risas y agradables momentos con los otros huéspedes, creando amistades selladas con el mágico calor de Glenmorangie.

 

Glenmorangie House es punto de principio y partida de un sensacional viaje por las Tierras Altas de Escocia, siendo en sí misma, un auténtico tesoro repleto de historia, sabores y paisajes de gran belleza.

Deby

Author: Deby

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